El comienzo de un curso siempre llega acompañado de nuevas promesas, o de nuevos objetivos, estos pensamos que serán alcanzados a lo largo de los meses pero que equivocados solemos estar, me he repetido la frase “este va a ser mi año” miles de veces, pero creo que ninguna la he dicho tan convencido como este, aunque también puedo estar equivocado, solo el tiempo lo dirá.
Este curso resurge como ave fénix, con nuevas ilusiones y nuevos desafíos que aunque solo están en mi mente son tan reales y tangibles como el teclado con el que ahora mismo escribo estas líneas, pues solo yo hago que sean reales, esta nueva ilusión nace de buscar recuerdos del por que de estudiar esta carrera y me vienen a la cabeza multitud de proyectos, también la ilusión de unos padres hablando de un hijo o de comentarios de profesores contentos con la actitud de ese alumno que se lo cuestiona todo, incluso sacar más notas que mi amigo de la infancia Pablo, del cual siempre he envidiado su brillantez y al cual admiro por multitud de virtudes, todo aquello que ilusiona a un niño de doce, quince o diecisiete años con un futuro a un por descubrir son las cosas que recuerdo para decir “este año va a ser el mío”.
En todo reto surgen dudas y miedos, y para ser sinceros es estupendo tenerlos, pensadlo bien, las dudas te hacen cuestionártelo todo y observar las cosas con mas detenimiento, el miedo te hace estar alerta y no bajar la guardia en ningún momento, esta es la forma de enfrentarnos a nuevos retos ya sean cursos o cualquiera que nos ponga la vida, así que cuando nos sintamos inseguros o algo nos de miedo, pensad que ese es el camino al éxito en todo lo que nos propongamos. Yo tengo dudas y por supuesto que también tengo miedo, es señal de que tengo un reto. ¿Y tú, tienes dudas o miedo?
Quiero dedicarte esto a ti Conchi, eres mi faro en una noche oscura, gracias por mostrarme el camino.
